Que el Ayuntamiento de A Coruña renunciará a ser sede del Mundial 2030 era un secreto a voces y algo que muchos sospechaban desde hace meses al ver que no había los proyectos y las obras que sí hay en otras ciudades, pero la noticia de que la alcaldesa Inés Rey y el presidente del Deportivo y de Abanca, Juan Carlos Escotet, comparecerán juntos mañana (16 de marzo) para confirmarlo ha desatado una oleada de críticas procedentes de unos vecinos que, además de perder lo que consideran una oportunidad única para que la ciudad prospere, temen que Vigo recoja el testigo y asuma la condición de sede mundialista rechazada por el Concello coruñés.
Irresponsable, mentirosa, egocéntrica e inútil son sólo algunos de los calificativos que los coruñeses más enfadados dedicaron a la alcaldesa con las redes sociales como altavoz. Tampoco Escotet sale muy bien parado y es que son muchos los que creen que fue precisamente el choque de egos entre alcaldesa y presidente del Deportivo lo que imposibilitó que el proyecto para que A Coruña fuera sede del Mundial 2030 avanzara en unos plazos mínimamente razonables.
«La mentira tiene las patas muy cortas. Hubiese sido mucho más sencillo, Inés Rey y Gonzalo Castro, haber dicho la verdad (que no había patrocinadores, que desde el Concello no se ha hecho nada…) y no tratar de engañarnos y mentirnos hasta el último momento», comenta Cortello da Coruña (@cortelloacoruna), un perfil de la red social X que siempre se muestra muy crítico con la gestión del Gobierno local coruñés.
Es cierto que también hay ciudadanos que dicen no estar especialmente interesados en que A Coruña acoja un evento que implicaría obras en el estadio de Riazor que afectarían a los hinchas del Deportivo, que podrían tener que ver a su equipo en otro recinto debido a los trabajos. Pero incluso estos consideran que lo que ha hecho el Ayuntamiento, que juró y perjuró que la condición de A Coruña como sede no peligraba y que celebró en su momento por todo lo alto haber pasado el primer filtro de la FIFA y de la Real Federación Española, ha sido una auténtica chapuza.
«Me da igual que se reúnan mañana ella y Escotet y anuncien una reforma paralela. El Mundial me da igual también… Es faltar a la palabra, es no cumplir, es reírse de todos. Cruz y raya para mí», manifiesta Orgullo Coruñés (@Buah_neno), para quien la alcaldesa Inés Rey «políticamente está muerta».
Inés Rey es el blanco de la mayoría de las críticas. Son muchos quienes piensan que este fracaso puede ser lo que la saque de la Alcaldía en las próximas elecciones municipales. «La mancha en el historial de Inés Rey con todo este tema es imborrable. Terrible gestión», escribió Aldo Vázquez (@Aldo_Vazquez1).


