La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha vuelto a dejar constancia de su condición de creyente en la fe cristiana al pedirle ante el Jesús de Medinaceli por el fin de «las injusticias y los abusos» en el mundo. La oración de Ayuso llegó durante una visita a la Basílica de Jesús de Medinaceli, que alberga la talla del siglo XVII a la que la presidenta madrileña dirigió sus peticiones.
Ayuso, nombrada esclava de honor de la Archicofradía Primera de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, también le pidió al Cristo por las personas mayores que sufren por la soledad no deseada y ha apostado por “la vida, los niños y las causas justas” que, en su opinión, es “lo mejor que tenemos”.
La presidenta de la Comunidad de Madrid participó en la tradición de venerar y dar culto al Señor de Madrid, que es como se conoce al Jesús de Medinaceli. Frente a su imagen, Ayuso realizó el tradicional besapiés e hizo un llamamiento a que tradiciones religiosas como la que ella misma estaba protagonizando se preserven mediante la transmisión de padres a hijos.
“Hay que saber de dónde venimos, de una herencia que nos hace entender y estar en la vida de una manera determinada”, subrayó la presidenta madrileña para después celebrar que «este legado de tradición y fe se traslade a los niños”.
La de Jesús de Medinaceli es una de las cinco basílicas de la capital, famosa por albergar la talla del Cristo que le da nombre y que es una de las más queridas por el pueblo de Madrid. Excepcionalmente, en su día, que se celebra el primer viernes de marzo, su ubicación se traslada desde el camarín habitual al altar de la Basílica para que los ciudadanos puedan realizar el tradicional gesto del besapiés y orar unos instantes junto a la imagen.


