Los aficionados del Racing de Santander se desplazarán en masa a San Sebastián para animar a su equipo en el partido que disputará mañana (viernes 17 de abril), a partir de las 20.30 horas, ante el filial de la Real Sociedad. El elevado número de hinchas del conjunto santanderino que estarán en la ciudad vasca y la rivalidad autonómica existente entre Cantabria y Euskadi, que se refleja en la enemistad entre hinchas de fútbol, ha llevado a la Ertzaintza, la policía autonómica vasca, a hacer un llamamiento para que los racinguistas eviten ciertas zonas de la ciudad por su propia seguridad.
La calle Juan Bilbao, la avenida de Madrid, las plazas Ferrerías y Armerías y el entorno de los bares Txuri y Xanti, ubicados en el paseo de Atocha, son las zonas en las que, según la Ertzaintza, los hinchas del Racing de Santander estarían en peligro. Fue el propio club cántabro el que, como información de servicio hacia sus aficionados, compartió en sus redes sociales las recomendaciones de la policía vasca.
El Racing de Santander, pese a haber sufrido algunos tropiezos inesperados, se sitúa en el primer puesto de la clasificación y genera una gran ilusión entre sus hinchas, que ven el sueño de regresar a Primera División cada vez más cerca. La Real Sociedad B, por el contrario, tiene como objetivo la permanencia y, si bien mantiene un colchón de puntos relativamente cómodo sobre los puestos de descenso, no puede relajarse todavía.
Para hacerse una idea de los motivos por los que la Ertzaintza ha pedido prudencia a los seguidores del Racing de Santander basta con leer algunos de los comentarios a la publicación del club acerca de las zonas de San Sebastián a evitar por sus aficionados. Entre los racinguistas que escriben frases como «puta Euskal Herria» y los de la Real Sociedad que afirman que entre los hinchas del conjunto cántabro hay multitud de «neonazis» queda claro que los consejos de las fuerzas de seguridad son más que necesarios.
También hubo bastantes comentarios de aficionados que lamentan que unos hinchas que van a ver su equipo en otra ciudad tengan que tener cuidado y privarse de pasar por ciertas zonas. La violencia ultra, en la mayoría de los casos impregnada de ideología política, sigue presente en el fútbol pese a los intentos de administraciones, fuerzas de seguridad y directivas de los clubes por ponerle coto y propiciar que animar a un determinado equipo fuera de casa sea 100% seguro.


