La presencia del Rey Emérito, Juan Carlos I, en la plaza de la Maestranza de Sevilla para ver una corrida de toros no ha gustado nada a los animalistas, que lo han visto como «una nueva exaltación pública del maltrato animal» por parte del monarca. El presidente de la formación, Javier Luna, considera que Juan Carlos I «sigue en su línea» al vincularse de esa forma con «un espectáculo basado en el sufrimiento animal».
Luna considera especialmente grave que figuras públicas se atrevan a visibilizar su apoyo a la fiesta de los toros en el contexto social actual. «La sociedad española está avanzando en términos éticos mucho más rápido que las instituciones y, desde luego, que determinadas figuras públicas que siguen en su misma línea, aunque les haya costado su imagen», manifiesta el presidente de PACMA.
La formación política recuerda además que la última aparición del Rey Emérito Juan Carlos I en los toros no se trata de un hecho aislado, sino de un hito más en «una trayectoria marcada por la afición a actividades crueles con animales», PACMA recuerda la caza de elefantes en Botsuana en 2012, por la que recibió duras críticas y que propició un gran deterioro de su imagen pública. En este sentido, los animalistas subrayan que «su historial refuerza una imagen enormemente alejada de los valores que hoy demanda la mayoría del pueblo español».
PACMA insiste en que la tauromaquia «es una práctica cruel, innecesaria y cada vez más rechazada socialmente que las instituciones y los lobbies se empecinan en reflotar a costa de lo que sea». El partido animalista lamenta que figuras públicas como el Rey Emérito, que además de asistir a la corrida tuvo ocasión de compartir un tiempo con los toreros y de retratarse con ellos, continúen respaldándola.
«Dado el historial del Emérito, reclamamos un posicionamiento claro de las instituciones contra la caza y la tauromaquia y en favor del bienestar animal, además de una revisión del papel que este tipo de aficiones deben tener en nuestros días», apuntan desde PACMA.
El Rey Emérito no es el único personaje público que ha recibido los ataques de los animalistas por su presencia en corridas de toros. La presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, gran defensora de la tauromaquia también ha recibido duras críticas por asistir diversos festejos y por mantener una buena relación con toreros, ganaderos y empresarios del sector.


