Una visita a la tienda de la cadena del sector textil Primark ubicada en la Gran Vía sirvió a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para hacer un nuevo alegato a favor de la multiculturalidad de la capital de España y de la llegada a la misma de individuos de diferentes nacionalidades y procedencias.
Ayuso, que acudió al mencionado establecimiento comercial con motivo del décimo aniversario de su apertura, manifestó que, tanto la capital como la región en la que se ubica, son referentes de multiculturalidad y en cuanto a la integración de quienes llegan de fuera en busca de una oportunidad de prosperar. La presidenta recordó que las políticas de su Gobierno para favorecer la libertad económica y social del individuo hacen que la Comunidad de Madrid resulte un destino atractivo para perfiles de lo más diverso.
«Esta mezcla, unida por un proyecto común y por unos valores compartidos, es lo que mejor define a la Comunidad de Madrid, donde quienes buscan una oportunidad no son cuestionados ni por su edad ni por su procedencia, sino que son aupados por las ganas de tener sus propios proyectos personales», expuso Ayuso para añadir después que «se necesitan personas de todas las regiones de España y del mundo para crecer».
La presidenta de la Comunidad de Madrid puso la tienda de Primark en la que se encontraba como ejemplo de proyecto común del que forman parte individuos de todas las edades y procedencias. «Aquí trabajan más de mil personas de 28 nacionalidades y de distintas generaciones y eso es algo que me fascina. Y a esos hay que añadir los otros 500 puestos de trabajo indirectos que genera este Primark de Gran Vía», declaró.

Ayuso recordó que el Gobierno autonómico reduce burocracia para ayudar a las familias y comercios a “afrontar la carga fiscal”, lo que contribuye a la atracción de inversión “de todo el mundo”, apoyando tanto a las grandes superficies como a los negocios más pequeños y tradicionales para que, según subrayó, “Madrid no pierda esa forma de ser tan diferente”.


