La imagen de una multitud de individuos de raza negra sorprendió durante la jornada de hoy a los transeúntes que pasaron por la calle Durán Loriga de A Coruña y el motivo de esa muchedumbre no es otro que la cesión a la Embajada de Senegal de un espacio en la Casa de Cultura ubicada en la mencionada vía para que ciudadanos del país africano pudieran realizar trámites burocráticos relacionados con sus permisos de residencia y con otras cuestiones administrativas.
Al lugar no sólo acudieron personas procedentes de Senegal y residentes en A Coruña y en el resto de Galicia, sino que también lo hicieron las que viven en comunidades autónomas limítrofes como Asturias y Castilla y León. Hombres, mujeres y niños se amontonaron a las puertas del edificio de Durán Loriga conformando una imagen que hizo que la calle coruñesa, sobre todo durante las horas del mediodía, pareciera la de una ciudad de África.
Una persona, a viva voz, anunciaba a cada uno de los senegaleses la llegada de su turno para acceder al edificio y solucionar los trámites. La regularización masiva aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez, que rebaja a mínimos las condiciones para obtener el permiso de residencia, ha generado un gran interés entre los inmigrantes de países como Senegal que, con un simple trámite, pasarán de la clandestinidad a estar en España de pleno derecho.
La imagen de la multitud fue tan llamativa que suscitó todo tipo de comentarios, desde los de quienes creen que es una prueba del efecto llamada que desatará la regularización masiva aprobada por el Gobierno hasta los de quienes consideran un fallo organizativo el haber propiciado que tantas personas tuvieran que esperar de pie, en la calle y durante varias horas, a que llegara su turno para completar los trámites.
Lo cierto es que los senegaleses, pese a la larga espera, mantuvieron el buen humor. El hecho de estar acompañados de muchos de sus compatriotas sin duda hizo que todo los resultara más llevadero y es que la calle Durán Loriga fue, durante varias horas de la jornada dominical, una pequeña Dakar.


