La presencia del presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, y de la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, en el acto de inauguración de la nueva sede corporativa de la casa de apuestas Luckia la desatado la polémica y es que son muchos los que opinan que las autoridades políticas jamás deberían apoyar un negocio que, según denuncian, arruina a muchas familias, sobre todo a las más humildes.
Junto a Alfonso Rueda e Inés Rey y a los representantes de Luckia, con el presidente José González a la cabeza, estuvieron en el acto el exfutbolista Iván Helguera y el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, Antonio Fontenla. Todos ellos recorrieron las instalaciones y oficinas de la nueva sede de la casa de apuestas, un edificio ubicado en el polígono de A Grela con capacidad para albergar a mil trabajadores que será un referente en cuanto a sostenibilidad e innovación tecnológica.
“Inauguramos formalmente nuestras nuevas oficinas, pero sobre todo inauguramos una nueva etapa en Luckia. Una etapa que nace en A Coruña, que se construye desde Galicia, pero que mira con ambición al mundo”, anunció el presidente de Luckia durante el acto oficial celebrado para inaugurar la nueva sede corporativa.
El presidente de la Xunta, para indignación de los muchos gallegos que sienten repulsa hacia las casas de apuestas y para orgullo de los máximos mandatarios de la compañía, puso a Luckia como ejemplo de empresa familiar con raíces en el territorio que ayuda al progreso de una Galicia «moderna, competitiva y conectada».
La alcaldesa de A Coruña centró sus alabanzas en el edificio de la nueva sede, que calificó como «un lugar fantástico para trabajar». También agradeció Inés Rey la contribución de Luckia a la generación de empleo y riqueza en la ciudad.
Frente a las buenas palabras del presidente de la Xunta y de la alcaldesa de A Coruña hacia la casa de apuestas y su nueva sede, surgieron multitud de voces discordantes de ciudadanos que dicen sentirse decepcionados, incluso horrorizados y avergonzados, tras comprobar cómo representantes institucionales apadrinan este tipo de empresas.
Algunas de esas voces surgen desde la política. Avia Veira, que será la candidata a la Alcaldía de A Coruña por el BNG en las próximas elecciones municipales, fue una de las que más duramente criticó la visita de Alfonso Rueda e Inés Rey a la sede de Luckia. «¡Qué vergüenza más grande! ¿Qué necesidad había?», escribió desde su cuenta de la red social X (@Avia_Veira) la política nacionalista.
El mensaje de reproche de esta representante del BNG fue uno más entre los muchos emitidos por ciudadanos de muy diversa condición que, unidos en su denuncia a «la lacra» de las casas de apuestas, alzaron la voz contra «el blanqueamiento» que de las mismas hacen políticos como Rueda y Rey.
«La ludopatía es un problema muy serio. Todos conocemos a alguien de nuestro entorno enganchado a las apuestas (empiezan con 5 euros a la semana, luego 10 euros…). Que las instituciones, sean del signo político que sean, apoyen la lacra de las apuestas deportivas dice mucho. Y nada bueno», escribió el titular de la cuenta de X ¿Ganó el Celta? (@GanoElCelta), que se salió de su línea temática más habitual, centrada en el fútbol y en la rivalidad entre Deportivo y Celta, para hacer este alegato contra las casas de apuestas.
Quizás para anticiparse a este tipo de críticas, el presidente de Luckia recalcó en el acto de inauguración de la sede de la casa de apuestas el compromiso de la empresa con la generación de empleo de calidad y con un modelo de crecimiento basado en el juego responsable. Para sacar músculo económico, José González recordó que Luckia aporta 50 millones de euros cada año entre impuestos y contribuciones sociales, de los cuales 15 millones se generan en Galicia.


