Que el partido que el Deportivo de La Coruña disputó hoy ante el Andorra en Riazor no era uno más quedó claro durante los prolegómenos del mismo, en los que miles de aficionados se amontonaron en el entorno del estadio para disfrutar de actuaciones musicales, comida y bebida, y también durante el juego, que arrancó después de que los Riazor Blues desplegaran un enorme tifo en homenaje a la lengua gallega y que terminó de la mejor manera posible para los aficionados locales, con una victoria en forma de remontada que, con golazos de Marios Soriano y Zakaria Eddahchouri, deja al equipo al borde del ascenso a Primera División.
En el Día das Letras Galegas, los Riazor Blues quisieron tener un gesto con el idioma propio de Galicia y desplegaron, justo en el momento en que los jugadores salieron al campo, un enorme tifo en que se podían apreciar un mapa de Galicia pintado con la bandera independentista (la de la estrella roja sobre la franja diagonal azul), dos grupos de personas tensando una cuerda y una mujer campesina dispuesta a cortar esa misma cuerda con una hoz. Esa composición estaba justo en el centro de una gran pancarta con la frase Na fala vive a alma dun pobo (en el habla reside el alma de un pueblo).
Tras sonar los acordes del himno de Galicia interpretados por una banda tradicional de gaitas, llegó el momento de que hablara el balón y arrancó el partido. Un poco nervioso durante la primera parte, el Deportivo se fue al descanso un marcador adverso de 0-1 que hizo que los aficionados se les aparecieran todos los demonios y que el pesimismo comenzara a cundir en la grada. Afortunadamente, el equipo se mostró mucho más combativo en la segunda mitad y obtuvo un premio que llegó con dos golazos, uno marcado por Mario Soriano con un potente disparo y otro de Zakaria Eddahchouri con una gran definición tras un extraordinario control orientado.
El famoso exfutbolista del Barça y de la selección española Gerard Piqué, que ahora es el dueño del Andorra, estuvo presente en Riazor y fue objeto de las bromas y burlas de algunos hinchas del Deportivo, que le cantaron «los hijos para Shakira» para hacer chanza del complejo proceso de divorcio entre el que fuera uno de los mejores defensas centrales del mundo y la cantante colombiana. Por si eso fuera poco, Piqué tuvo que escuchar cómo, una vez finalizado el partido, sonaba en la megafonía la canción que Shakira compuso para criticarlo tras la ruptura.

El sueño del ascenso a Primera División está ahora a punto de cumplirse para el Deportivo. Para ello, al equipo coruñés le basta con ganar uno de los dos partidos que le quedan (el que le enfrentará al Real Valladolid a domicilio y el de casa ante la Unión Deportiva Las Palmas). A Valladolid viajarán muchos aficionados deportivistas y, por ello, los futbolistas posaron al finalizar el partido de hoy con una pancarta que les entregaron los Riazor Blues y en la que se leía el mensaje Todos a Valladolid.


