Disonancia lingüística en el Deportivo: el gallego para el topónimo en el nombre del club y el inglés para todo lo demás

Deportivo inglés

La política lingüística del Deportivo de La Coruña presenta una curiosa dicotomía y es que, mientras el club de fútbol parece proclive a promover el uso del gallego mediante el cambio del topónimo en el nombre oficial de la entidad (celebrará una encuesta para consultar a los socios al respecto), recurre al inglés para la nomenclatura de todo lo demás.

Los jugadores se ejercitan en el Depor Training Center, antaño Ciudad Deportiva de Abegondo; los hinchas, antes de los partidos, pueden comprar comida y bebida en un food truck o, si lo prefieren, sentados en las mesas del Beach Club; la tienda donde se venden prendas y demás artículos del equipo tiene el calificativo de origen francés boutique; y un DJ anima o tortura, según quien opine al respecto, a los aficionados o, dicho según el gusto del equipo de marketing, a los fans en los descansos de los encuentros.

Aunque con humor, fueron muchos los seguidores del Deportivo que percibieron esta situación y pidieron a la directiva que impulsara el uso del gallego no sólo mediante el cambio de nombre del club sino también a la hora de denominar instalaciones, servicios y departamentos vinculados a la entidad. Ni siquiera los que quieren que el topónimo en el escudo y en la nomenclatura oficial se mantengan en su versión en castellano están conformes con la colonización lingüística anglófona que parece impregnar a todos los estamentos del club coruñés.

El origen venezolano de Juan Carlos Escotet, presidente del Deportivo y propietario de Abanca, es para algunos aficionados una de las causas de ese gusto por el inglés y es que de todos es sabido que el español que se habla en muchos países de Latinoamérica suele estar salpicado de palabras y expresiones en ese idioma por el influjo de Estados Unidos. El bro que tanto usan ahora los jóvenes como sustitutivo del tío o del neno viene precisamente de ese amplio territorio geográfico, que lo ha exportado a través de personajes famosos como unos cantantes de reguetón cuyas letras, por cierto, están más en spanglish que en un correcto o, al menos, aceptable castellano.

Sean de los que quieren que el Deportivo sea de La Coruña o de los que prefieren que lo sea de A Coruña, casi todos los aficionados rechazan la deriva del club hacia una lengua y unos usos y costumbres que son más propios de otros países. A la cuestión del inglés hay que sumar las actuaciones musicales en los descansos, los cañones de humo blanco y azul en el estadio y demás parafernalia que recuerda más a un partido de la NFL estadounidense que a uno de una liga de fútbol en España.

Parece difícil que el club cambie de rumbo en lo que al uso del inglés y a la importación de costumbres extranjeras se refiere y es que, al final, lo que hace el Deportivo no hace más que unirse a una corriente que ya ha calado en otras muchas instituciones, gremios profesionales, empresas y, en general, en el conjunto de la sociedad.

«Está muy bien lo del food truck en la fanzone del beach club, pero creo que falta un bootcamp para hacer networking entre startups y un webinar sobre coliving«, comentaba la periodista y seguidora del Deportivo Marta Otero en una publicación de la red social X que, con humor, sintetiza muy bien esa colonización anglófona de la sociedad española que también ha llegado al club de fútbol coruñés.

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