La exagerada subida en los precios de los abonos de temporada, de hasta un 60% para algunas gradas, y las restricciones y medidas especiales establecidas para quienes tienen su localidad en Marathon inferior han desatado un gran malestar entre la masa social del Deportivo de A Coruña y, en especial, entre los Riazor Blues, grupo ultra que se ubica en la mencionada zona del estadio y que se ha puesto al frente de las protestas, con su petición al resto de los seguidores del club de que no renueven su abono (o que al menos esperen hasta el último momento para hacerlo) y con medidas como la formulación de quejas y denuncias a instancias como el Ayuntamiento y la manifestación convocada para el próximo jueves (16 de julio), a las 20.00 horas, que partirá de la plaza de Pontevedra.
Los Riazor Blues, que han convocado la manifestación junto a la Federación de Peñas del Deportivo y el grupo Old Faces, acusan a la propiedad del club, que ostenta la entidad bancaria Abanca, de criminalizar a un sector entero de la afición, en concreto a todos aquellos hinchas que tienen su localidad en la grada de Marathon Inferior. Los aficionados de esa zona del estadio tienen unas condiciones especiales para renovar su abono pues, a diferencia del resto, deberán hacer el trámite de forma presencial y presentar una copia del DNI con la que se quedará el club. Además, la directiva se reserva la potestad para censurar cánticos y tifos e incluso para privar a los abonados de su localidad en determinadas circunstancias.
«El deportivismo no se puede quedar callado ante lo que está sucediendo en Marathon Inferior. Es el momento de estar unidos y de demostrar que nuestra pasión no se controla ni se silencia», exponen los Riazor Blues acerca de la manifestación convocada para el próximo jueves y de su amenaza de no renovar el abono.
Antes de anunciar la fecha de la manifestación, los Riazor Blues y las demás peñas del Deportivo redactaron un comunicado que se leyó durante una asamblea al aire libre celebrada en los aledaños del estadio de Riazor. En el mencionado texto, acusan a la propiedad del Deportivo, encabezada por el presidente Juan Carlos Escotet, de haber roto la paz social que reinaba en el club tras el éxito que supuso el ascenso a Primera. Además, recalcan el carácter discriminatorio de las medidas impuestas para Marathon Inferior y el atentado contra las clases más humildes que conlleva el desproporcionado aumento del precio de los abonos.
«Las medidas dirigidas específicamente a la grada de Marathon Inferior y no al resto de las gradas constituyen una discriminación intolerable con respecto a la masa social deportivista que se ubica en el resto de las bancadas. Establecer este tipo de medidas únicamente en una grada es, además de discriminatorio, una medida que criminaliza a un sector de la masa deportivista, estableciendo una suerte de culpabilidad colectiva para todo el sector de Marathon Inferior», recoge el comunicado.
Por el momento, la única respuesta de la directiva a las protestas de sus aficionados ha sido el anuncio de que no renovará el convenio con la Federación de Peñas del Deportivo, algo que a muchos les suena más a un castigo por las movilizaciones que a un intento de apaciguar los ánimos.


