Valladolid se blinda ante la llegada de miles de aficionados del Deportivo: gran despliegue de seguridad privada y restricciones en el estadio

Deportivo Valladolid

La llegada de miles aficionados del Deportivo a Valladolid ante la posibilidad de que el equipo gallego logre el ascenso a Primera División en el partido que disputará en esa ciudad este domingo (24 de mayo) preocupa mucho a los directivos del club pucelano y a los responsables políticos, hasta el punto de que se pondrá en marcha un dispositivo de seguridad sin precedentes, para el que se triplicarán los efectivos de seguridad privada en el estadio, se incrementará la presencia policial en las zonas más concurridas de la ciudad y se impondrán una serie de restricciones para los hinchas deportivistas.

Más allá del aumento del número de efectivos de seguridad, lo que más ha molestado a los aficionados del Deportivo de este plan de contención, por el que algunos sienten que se les criminaliza, es la prohibición de acceder a cualquiera de las zonas del estadio José Zorrilla que no estén habilitadas expresamente para ellos con bufandas, camisetas o cualquier otro elemento con los colores o el escudo del club al que apoyan. La directiva del Real Valladolid ha insistido mucho en que esta medida deriva de la normativa de La Liga y el que el club no tiene otro remedio que cumplirla, pero muchos deportivistas recuerdan a los responsables de la entidad pucelana que, cuando se disputó el partido de ida, los aficionados blanquivioletas pudieron acceder a cualquier punto del estadio de Abanca-Riazor vestidos con prendas de su equipo, sin que ello derivara en incidente o altercado alguno.

La magnitud del desplazamiento deportivista a Valladolid es tal que la mayoría de los aficionados que se lleguen a la capital castellanoleonesa lo harán sin entrada y, de los que la tienen, hay algunos que han recurrido a una reventa que, tal y como recordaron desde el propio Real Valladolid, es ilegal. Entre los hinchas del Deportivo que viajarán están miembros de Riazor Blues, grupo ultra al que pertenecía Jimmy, asesinado a manos de integrantes del Frente Atlético en el año 2014 durante los incidentes previos a un partido entre el conjunto coruñés y el Atlético de Madrid.

Las advertencias del Real Valladolid y del Ayuntamiento y otras administraciones acerca de los riesgos que conlleva la llegada a la ciudad de semejante avalancha de aficionados y las mencionadas medidas de seguridad que de ellas han derivado no han hecho más que encender las brasas de un partido que, por no jugarse nada los locales y por la alegría que se pueden llevar los visitantes, debería ser una fiesta del fútbol y no un evento bajo la lupa y lleno de restricciones. La propia afición local, tras leer ciertas críticas de los deportivistas hacia su club y su ciudad, reconoce ya abiertamente su deseo de que el Deportivo se vaya de Valladolid sin el ascenso.

El Deportivo y muchas de las peñas del club coruñés, además de pedir a los hinchas que mantengan un buen comportamiento antes, durante y después del partido, han hecho un llamamiento para que quienes viajen a Valladolid extremen las precauciones en carretera para evitar accidentes de tráfico. Iniciar el desplazamiento con tiempo, hacer alguna parada por el camino y evitar el alcohol al volante son tres de las recomendaciones más repetidas al respecto.

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