Los futbolistas del Deportivo de La Coruña sacaron su lado más canalla y festivo para celebrar el ascenso del club a Primera División y es que no todos los días se consigue un logro de semejante magnitud que llega, además, tras ocho largos años en los que el equipo estuvo fuera de la máxima categoría nacional. Puros, alcohol, bailes e incluso un estriptis formaron parte de la galería de imágenes y vídeos que nos deja un festejo que se inició desde el mismo momento en que el árbitro pitó el final del partido disputado en Valladolid que el Dépor ganó (0-2) para certificar su regreso a la élite.
La celebración arrancó sobre el césped del estadio José Zorrilla y, aunque quizás con extra de euforia por ser el logro que la motivaba tan deseado por futbolistas y aficionados, no difirió demasiado de las que se ven cuando cualquier equipo consigue un título, una salvación o, como es el caso que nos ocupa, un ascenso. Los futbolistas extranjeros lucieron las banderas de sus países, con la curiosidad de que Noubi mostró la Bélgica y la de Camerún para honrar su nacionalidad actual y también sus orígenes, y Zakaria Eddahchouri únicamente lució la de Marruecos pese a que su nacionalidad oficial es la de Países Bajos. Bil Nsongo, que marcó los dos goles del partido, también quiso recordar a su país y se enfundó en la enseña de su Camerún natal. La pasarela de banderas la completaron los jugadores españoles que enseñaron orgullosos las de su comunidad autónoma, como es el caso de Yeremay que se puso la de Canarias a modo de capa.

No fueron las banderas las únicas que dieron colorido a los primeros momentos del festejo del ascenso del Deportivo. David Mella, lesionado y ausente en el encuentro pero uno de los más activos en lo que a celebrar se refiere, aprovechó la entrevista que el periodista Isaac Fouto le hizo a pie de campo para mostrar al mundo su nuevo look capilar: con el pelo teñido de morado y con el dibujo del emoji del diablo que todos enviamos alguna vez por whatsapp o a través de las redes sociales.

Ya dentro del vestuario, arrancó la música. Entre otros temas de moda, sonó la canción La Morocha, una de las que más se escuchan en este tipo de celebraciones. Mella, Loureiro, Quagliata y Luismi Cruz fueron algunos de los más animados en los bailes y de los que más incitaron a la fiesta.
Entre los momentos más comentados de la celebración estuvo también el striptease con el que el portero Álvaro Ferllo (alias The Real Shark) dejó a más de una aficionada (quizás también a algún aficionado) con la boca abierta. El guardameta compareció ante una periodista de la Televisión de Galicia ataviado únicamente con un pantalón corto, que además había recogido para reducirlo a la mínima expresión, con una gorra y con unas gafas de sol durante una entrevista informal, mostrando su figura musculada y dejando a la imaginación sólo lo imprescindible para que el contenido fuera apto para todos los públicos.

Incluso los deportistas, que tanto cuidan su dieta y tantas horas pasan en el gimnasio, tienen derecho a cometer excesos de vez en cuando. Conscientes de ello, los futbolistas del Deportivo se tomaron la licencia de fumar y beber alcohol con total impunidad y sin rubor alguno. Además de beber a morro de las grandes botellas de cerveza aportadas por Estrella Galicia (uno de los principales patrocinadores del Dépor), se pudo ver a los futbolistas tomando cava e incluso algún que otro cubata. Algunos, como Noubi, Ferllo, Mario Soriano y Stoichkov complementaron el líquido de las bebidas espirituosas con el humo de los puros, dejando imágenes icónicas que pasan a formar parte de la historia más gloriosa del club coruñés.

De todos los integrantes de la plantilla del Deportivo que logró el ascenso, el más perjudicado por el alcohol fue David Mella. Eso sí, con la voz rota, con los ojos vidriosos y con la lengua un tanto trabada, el de Teo aguantó como un campeón todo el festejo, desde la fiesta a pie de campo hasta la que se celebró en la Fan Zone del estadio de Riazor y todo ello con un viaje en autobús de cuatro horas entre medias. Incluso en las visitas institucionales a la sede de Abanca y al museo de Estrella Galicia, celebradas a la mañana siguiente, mantenía un aspecto relativamente decente dentro de lo que cabe.

La llegada de los jugadores del Deportivo a la explanada de Riazor, donde miles de aficionados los habían esperado durante horas para celebrar con ellos el ascenso, fue uno de los momentos culmen de la noche. Ya bien entrada la madrugada, cerca de las cuatro de la mañana, los futbolistas y el cuerpo técnico salieron al escenario de la Fan Zone para, ya en la ciudad gallega y con los suyos, proseguir con los bailes, cánticos y risas.


