El periodista deportivo Tomás Roncero: «Con la educación que le di a mi hijo, sería imposible que fuera del Barça»

Tomás Roncero

Tomás Roncero rezuma madridismo por los cuatro costados y, de hecho, presume de haber sido el primer periodista deportivo en reconocer abiertamente cuál es el club de sus amores. Convertido en toda una celebridad por su participación en el El Chiringuito, programa en el que protagonizó escenas que forman ya parte de la historia de la televisión, lamenta el crecimiento del sentimiento antimadridista en algunas ciudades españolas, algo que él atribuye a cuestiones deportivas, pero también políticas. Roncero, actual subdirector de Diario AS y autor de libros como Esto no estaba en mi libro de historia del Real Madrid y El mejor Madrid de la historia, se siente optimista ante una temporada en la que está convencido de que su Madrid, dirigido por el retornado Mourinho y reforzado con grandes fichajes, «recuperará la senda de los títulos».

-¿Eres más periodista o madridista?

-Creo que son compatibles ambas facetas. Soy periodista vocacional desde que tenía siete años, edad a la que ya leía siempre el AS que mi padre traía todos los días a casa, y madridista lo soy desde siempre. Cuando era pequeño y veía fotos de los periodistas con los futbolistas del Real Madrid quería ser como ellos y poder estar cerca de jugadores como Pirri, que era uno de mis mayores ídolos. Comprendí que si llegaba a ser periodista deportivo podría acercarme a ellos. En cuanto a mi condición de madridista, fue mi padre quien me inculcó el sentimiento. He tenido la gran suerte de poder cumplir mi sueño de hacer realidad mi vocación periodística al tiempo que ejerzo como apasionado madridista y me siento muy feliz por ello.

-Lo malo es que, al ser periodista deportivo, lo que antes era sólo ocio y disfrute pasa a ser un trabajo. ¿Echas de menos poder disfrutar del fútbol como un simple aficionado?

-La verdad es que sí, aunque ya me mentalicé de que no queda otra. Me costó bastante, porque mi padre me pudo hacer socio del Real Madrid cuando tenía 17 años y, hasta que ya fue imposible, siempre iba al fútbol con él. Íbamos juntos a todos los partidos, ya fueran de competición nacional o europea, así que muchos de mis recuerdos madridistas están unidos a la figura de mi padre y eso no me lo quitará nunca nadie. Llegó un momento, diría que más o menos a finales de los 90, en el que ya le tuve que decir a mi padre que tendría que ver los partidos desde la tribuna de prensa. A partir de ahí, fueron mi sobrino, mi hijo… hasta que ya mi padre nos dejó. Fue un momento duro para mí el de asumir que, para ser periodista, tenía que dejar todo eso a un lado. Lo hice y ya está, pero que me quiten lo bailado. Recordaré siempre, por ejemplo, aquel 5-0 al Barça del Dream Team de Cruyff, con un hat trick de Zamorano, con un gol de Luis Enrique, con Stoichkov expulsado y con Koeman y Guardiola discutiendo en el centro del campo. El recuerdo de haber visto ese partido con mi padre no me lo puede quitar nadie.

-Los periódicos de Madrid venden más ejemplares cuando el Real Madrid gana algo importante o cuando hay una gran polémica.

-Lo que más vende es la victoria. Evidentemente, las polémicas venden, pero lo que más hace que una persona se anime a ir al kiosco o a leer un diario digital es lo que se le cuente de su equipo a nivel gozoso. Es cierto que hay muchos antimadridistas, pero hay todavía más madridistas. Cuando el Real Madrid gana la Champions League, cuando derrota al Barça en El Clásico o cuando logra el título de la Euroliga de baloncesto, sabemos que los madridistas van a consumir prensa deportiva. Cuando España ganó el Mundial en 2010 vendimos más de 900.000 ejemplares y porque la rotativa ya no daba más de sí. Al final, al menos en el ámbito deportivo, las buenas noticias venden más. A la gente le gusta que le alegren la vida, no que se la amarguen.

-Se dice mucho que ser del Real Madrid o del Barça es lo más fácil, porque son los equipos que suelen ganar títulos, pero en muchas ciudades ha crecido el sentimiento antimadridista y los seguidores merengues que viven en ellas se sienten a veces despreciados. ¿Es difícil ser del Real Madrid fuera de la capital?

-El Real Madrid es un equipo universal y, como tal, tiene muchos aficionados fuera de Madrid. Hay ciudades como A Coruña, donde siempre había existido una simpatía hacia el Real Madrid, en las que, a raíz de los éxitos del equipo local, en ese caso el Deportivo, y de que el Real Madrid se convirtiera en un rival, surgió ese antimadridismo. El Real Madrid iba al Teresa Herrera y las gradas estaban llenas de gente con banderas y bufandas madridistas y futbolistas como Amancio supusieron un vínculo de unión entre A Coruña y el Real Madrid. Muchos gallegos y coruñeses eran del Madrid por Amancio. Lo que ocurre es que, cuando el Real Madrid se convirtió en rival del Superdépor, dejó de caer bien. Eso ha pasado en A Coruña, pero también en Valencia, en Sevilla… Creo también que mucha gente que sigue siendo del Real Madrid lo lleva más en silencio. Es alucinante, por ejemplo, la cantidad de gente del Real Madrid que hay en la ciudad de Barcelona. Hay más simpatizantes del Real Madrid que están tapados de lo que la gente cree.

-Pero el Barça también es o fue rival deportivo de los equipos de esas ciudades y no existe tanta antipatía o, al menos, no se expresa de una forma tan abierta.

-Yo creo que hay cuestiones políticas detrás de esa situación. Es la única explicación, porque, si fuera sólo algo deportivo, en A Coruña, por ejemplo, se le tendría mucho más odio al Barça que al Real Madrid. Si el Real Madrid hubiera hecho lo del fichaje de Rivaldo, que se lo llevó el Barça sin darle tiempo al Dépor para incorporar a otro jugador, o lo de la prima al Valencia en la famosa liga perdida por el penalti que González le paró a Djukic, los madridistas no podríamos ni pisar A Coruña. El Real Madrid, en cambio, participó hace unos años en el Teresa Herrera, con Cristiano Ronaldo al frente, para ayudar a un Deportivo que tenía dificultades económicas. Eso es algo que nunca hará el Barça. Si, aún así, un deportivista le tiene manía al Madrid, sólo puede haber una explicación política. Será por aquello del centralismo o vete tú a saber por qué, pero un razonamiento lógico y desde el punto de vista puramente deportivo nos lleva a que el Barça debería caer mucho peor que el Real Madrid a los aficionados deportivistas.

-Hablando de política, tú siempre insistes mucho en que Franco ayudó mucho más al Barça que al Real Madrid.

-Siempre ha habido un relato, auspiciado desde Barcelona, para relacionar al Real Madrid con Franco. Sin embargo, resulta que Santiago Bernabéu, como era monárquico, no quería saber nada del franquismo e incluso le hizo algún feo y, por el contrario, los directivos del Barça siempre fueron a las recepciones en El Pardo para hacerle la pelota a Franco, el Barcelona se benefició de una recalificación de terrenos con la que el régimen lo salvó de la ruina y la misma inauguración del Camp Nou supuso toda una exaltación del franquismo. La gente del Barça intenta tapar todo eso pero yo, como soy del Madrid, no me lo voy a callar. Son cuestiones que son verdad y que están perfectamente documentadas, aunque a los culés no les guste nada hablar de ellas.

«Muchos de mis recuerdos madridistas están unidos a la figura de mi padre y eso ya no me lo quitará nadie»

-¿Crees que es bueno que los periodistas deportivos mostréis abiertamente de qué equipo sois?

-Pues fíjate que yo tengo el orgullo de poder decir que fui el primero en decir que soy abiertamente del Real Madrid, allá por el año 1995 o 1996, cuando estaba en el programa El Penalty de Onda Cero. Cuando salté con el gol de Mijatovic de la séptima Copa de Europa, yo ya me había mostrado como madridista. En aquella época, sólo José Ramón de la Morena había hecho algo parecido y lo había hecho diciendo que era del Atlético de Madrid y quizás porque el Atleti generaba entonces mucha simpatía por aquello de ser El Pupas. Nadie más en la profesión se atrevía a decir abiertamente de qué equipo era. Ni del Madrid, ni del Atleti, ni del Barça, ni de nadie. Yo creo que lo más honesto es que el receptor de la noticia conozca lo que siente el periodista, porque el periodista es un transmisor de carne y hueso, no un robot. Digamos que yo fui el primero en salir del armario futbolísticamente y fíjate qué casualidad que ahora, 30 años después, lo raro es que haya un periodista que no diga de qué equipo es.

-¿De qué equipo es Josep Pedrerol?

-Ya te digo yo que es del Barça. Se crio en Barcelona y yo, cuando el Barça ganó en Europa, lo noté muy contento. Lo que pasa es que él es muy profesional y también le da cariño al Real Madrid cuando tiene que dárselo. Pero te aseguro que es culé 100%.

-¿Cómo es tu relación con los demás tertulianos de El Chiringuito fuera del programa?

-Tenemos un trato correcto y educado, aunque distante, en el sentido de que yo no me voy a ir con ellos a tomar cañas. Además, fuera del programa, hablamos muy poco de fútbol, porque sería de locos discutir dentro y fuera. Nos preguntamos por la familia, por los viajes y por otras cuestiones ajenas al fútbol. La verdad es que durante el programa nos calentamos mucho y yo, cuando me caliento, me caliento de verdad. Yo siempre comparo lo que ocurre en El Chiringuito con lo que ocurre con los futbolistas, que durante un derbi o un partido importante parecen enemigos irreconciliables y, al terminar la batalla, se intercambian las camisetas y hablan amistosamente. Luego es cierto que, como es normal, yo tengo más feeling con unos que con otros, pero el trato es correcto con todos.

-Gracias al éxito de El Chiringuito, tú y los demás tertulianos os habéis hecho muy famosos. ¿Hasta qué punto notas esa fama?

-Se nota mucho. La fuerza de El Chiringuito y, antes, la de Punto Pelota es increíble. Yo llevo 40 años como periodista y, aunque ya me seguía bastante gente desde mis inicios, en los que escribía sobre todo de baloncesto, y durante mi etapa en emisoras de radio como Onda Cero, lo de El Chiringuito es otro nivel. Nos tratan casi como si fuéramos actores. Nos saludan por la calle, nos piden fotos… Yo ya estoy acostumbrado, pero a mi mujer le cuesta más. El Chiringuito es un fenómeno social increíble. Vayamos donde vayamos, incluso si traspasamos las fronteras españolas, nos conoce todo el mundo. La última vez que fui a Estados Unidos de vacaciones con la familia, según aterricé en Los Ángeles, una pareja de americanos de habla hispana se me acercaron y me pidieron una foto.

-El Chiringuito supo unir la faceta informativa con la del entretenimiento y ese formato resultó ser todo un éxito.

-Así es. Ten en cuenta que el programa es desde las doce hasta casi las tres menos veinte de la madrugada y, a esas horas, o te duermes o tienes que ver algo que te enganche. Creo que esa tensión que a veces mostramos en el programa y las risas, que también las hay, enganchan mucho. Hay gente a la que no le gusta mucho el fútbol y a la que, sin embargo, sí le gusta El Chiringuito. Eso es una gran conquista, porque demuestra que el programa va más allá de la simple discusión futbolística.

«Si lo del caso Negreira lo hubiera hecho el Real Madrid, ya te digo yo que los periodistas que somos del Madrid le habríamos exigido con firmeza a Florentino Pérez que diera una explicación creíble y fiable para justificar semejante despropósito»

-¿Sois los periodistas del Real Madrid más críticos con vuestro equipo que los del Barça con el suyo?

-No te quepa duda. Si lo del caso Negreira lo hubiera hecho el Real Madrid ya te digo yo que los periodistas que somos del Madrid le habríamos exigido con firmeza a Florentino Pérez que diera una versión creíble y fiable para justificar semejante barbaridad. Sin embargo, los periodistas del Barça han comprado el relato infantil y ridículo de que eran informes de los árbitros que le iban a pitar al Barça, algo que hasta entrenadores del club de esa época han negado. Creo que los periodistas del Barcelona no quieren aceptar la cruda realidad de que su equipo ha hecho algo tan vergonzoso, pero lo que deberían hacer es pedir explicaciones al presidente o a los presidentes de turno porque se ha manchado la historia del club. Los que perpetraron eso deberían quedar marcados y no deberían volver a pisar el Camp Nou. Insisto en que si eso lo hubiera hecho el Real Madrid, por muy madridistas que fueran los periodistas, se lo harían pasar mal a Florentino. Es que está muy claro que lo único que pretendía el Barça con lo del caso Negreira es tener un trato de favor por parte de los árbitros para así poder ganarle más títulos al Real Madrid.

-¿Qué harías si un hijo tuyo se hiciera del Barça?

-Pues tendríamos un problema muy serio. La verdad es que ya no le habría dado muchas opciones para que eso pasara, así que creo que sería algo casi imposible. Según nació mi hijo, a las seis horas ya tenía en la clínica el carné de socio del Real Madrid y una camiseta de bebé con su nombre detrás. Recuerdo que, cuando aún era muy pequeño, miraba siempre el pin del Real Madrid que yo llevaba en la americana, lo tocaba y decía «Madrid, Madrid, Madrid». Ya cuando tenía 11 años, estuvimos en Lisboa para la final de Champions y se aprendió el himno de La Décima. Con la educación que yo le di, sería imposible que fuera del Barça. Vivió la final de la décima Champions in situ y tuvo la suerte de que después vinieron más, una tras otra. Eso me lo puso más fácil. Si el Real Madrid hubiera tenido un período poco exitoso durante su niñez y adolescencia, quizás podría haber tenido alguna duda, pero en una época tan buena y siendo mi hijo, imposible ser de otro equipo. Nunca tuve peligro de que se desviara de la ruta.

-Si tuvieras que elegir, ¿preferirías que el Real Madrid perdiera una final de Champions contra el Atlético de Madrid o contra el Barça?

-Preferiría que la perdiera contra el Atleti. Por mucho que tuviera que aguantar a los vecinos que son del Atleti, al Barça es que no lo soporto. Soy muy transparente en eso. Yo el Barça no quiero que gane ni para subir al autobús. Una Champions con una final ganada al Real Madrid valdría como 20 para los aficionados del Atleti, pero es que no soporto a los del Barça.

-Y eso que, como has dicho tú mismo en alguna ocasión, hubo un tiempo en el que el gran rival del Real Madrid era el Atleti y no el Barça.

-Hombre claro. Es que en los años 50, 60 y 70 el Barça ganaba muy pocas ligas. En la década de los 60, el Madrid gana ocho ligas, el Atleti gana dos y el Barça no gana ni una. En los 70, el Barça gana la de 1973-1974, en la que fichó a Cruyff, y no vuelve a ganar ninguna hasta 1985. En 25 años, el Barça sólo gana dos ligas. El Atleti, en aquellos años, era más rival para el Madrid que el Barça. Después, el tema cambió. Yo sé que a Florentino Pérez le duele más perder un derbi que perder contra el Barça.

-¿Cómo ves al Real Madrid de cara a la próxima temporada?

-Pues lo veo bien, porque está fichando lo que tenía que haber fichado en estos años. Creo que cuando el Real Madrid ganó la Champions número 15, dos años atrás había ganado la 14, en el club se confiaron y pensaron que, aunque se fueran jugadores como Kroos, Benzema y Modric no pasaría nada y el equipo seguiría ganando. Ahora se han dado cuenta de que, para competir, es necesario reforzarse y tener siempre a los mejores jugadores. Este verano parece que se han dado cuenta de que el problema en la defensa era enorme. No hay que olvidar que al Madrid se le lesionaron en su día Carvajal, Militao, Alaba y Mendy, que fue la defensa titular en la última final de Champions en París, y hubo que jugar casi toda la temporada con suplentes o con futbolistas fuera de su posición. Ahora ha fichado a Dumfries, que es un lateral derecho de Países Bajos que es muy bueno; a Konaté, el central del Liverpool y de la selección de Francia; a Cucurella, que en mi opinión es el mejor lateral izquierdo que hay en Europa después de Nuno Mendes; a Bernardo Silva, que es un jugador veterano pero que puede dar dos o tres años muy buenos en el centro del campo… Y aún falta traer un par de fichajes más. Con esos fichajes y con los grandes futbolistas que ya estaban, la verdad es que el Madrid tiene un equipazo. Creo que, además, Mourinho habrá aprendido de los errores que pudo cometer en su anterior etapa y seguro que sabe bien lo que tiene que hacer. Estoy motivado y pienso que el Real Madrid va a recuperar la senda de los títulos.

«El Chiringuito es un fenómeno social increíble. Vayamos donde vayamos, incluso si traspasamos las fronteras españolas, nos conoce todo el mundo»

-¿Debería el Real Madrid contar más con la cantera como hace el Barça?

-El Real Madrid tiene mejor cantera que el Barça, pero no la utiliza o la utiliza con cuentagotas. A veces prefiere hacer caja, pero hay jugadores que han demostrado que pueden tener sitio en el primer equipo. Un jugador de la cantera aporta identidad. Parece que Mourinho quiere que se quede Gonzalo y eso sería toda una alegría, porque el chaval lo hizo muy bien la temporada pasada. Se fue Nacho y se notó, se fue Lucas Vázquez y se notó, se fue Joselu y se notó… Ahora se va Carvajal, que para mí es una pérdida terrible. Como se vayan también Fran García, que parece que se va a ir, y Asencio, el Real Madrid se quedará prácticamente sin canteranos. El Madrid debe tener más cuidado con eso. Tener más canteranos no garantiza ganar más títulos, pero sí creo que el Madrid, con jugadores como Gonzalo, tiene que ser más valiente y quedárselos.

-Para un madridista tiene que ser duro ver que en la selección no hay futbolistas del Real Madrid.

-El Madrid siempre ha tenido un pedigrí de jugadores ganadores y si van varios a la selección, mejor. Aunque soy muy del seleccionador Luis de la Fuente, a la lista del Mundial le pongo como reparos que no estén Carvajal y Gonzalo. Carvajal es un futbolista valiente que se hace respetar y que siente mucho la selección. En cuanto a Gonzalo, creo que habría sido mejor opción que Borja Iglesias dentro de ese perfil de delantero rematador.

Roncero libro
Tomás Roncero posa con un ejemplar de su libro ‘El mejor Madrid de la historia’

-¿Cómo ves a la selección en este Mundial?

-Pues no la veo tan fresca como en la Eurocopa pero, aún así, la veo sólida defensivamente y eso me da mucha tranquilidad, porque los equipos campeones se asientan siempre sobre una defensa sólida. Creo que vamos a ir de menos más.

-¿Vas a viajar al Mundial?

-Si España llega lejos, ya veremos. Si se planta en semifinales o en una final, lo intentaría. Pero es complicado, porque como periodista no estoy acreditado, porque me tuve que quedar en España por El Chiringuito, por la SER y por el propio AS, y conseguir entradas sería muy difícil. Los miembros de un grupo que se llama Marea Roja y que siempre sigue a la selección me ofrecieron ir con ellos, pero les tuve que decir que no debido a mis compromisos profesionales.

Test rápido a Tomás Roncero

-Una ciudad.

-Madrid.

-Una comida.

-Cocido madrileño.

-Un libro.

–La biografía de Santiago Bernabéu de Semprún (Santiago Bernabéu. La causa).

-Una película.

Titanic.

-Un grupo de música o músico.

-Puede que sorprenda, pero me sé todas las letras de Barón Rojo porque de joven era muy heavy.

-Una canción.

–El himno de la Décima del Real Madrid. Me llega al corazón y representa una época de mi vida inigualable en todos los sentidos.

-Un personaje histórico.

-Santiago Bernabéu y no lo elijo sólo por el Real Madrid sino por todo lo que representaba como persona.

-Una afición.

-Desde pequeño me gustan mucho los comics. Otra cosa que me encanta es leer los periódicos en papel. Uno de mis placeres en vacaciones es comprar el AS en papel y dos o tres periódicos generalistas. Siempre compro uno local o regional del lugar en el que estoy de vacaciones. Estar en el sofá con el ventilador y con una cerveza pasando las hojas del periódico es para mí un placer casi inigualable.

-Una fobia.

-La hipocresía. No soporto a la gente que acaba diciendo lo contrario de lo que piensa porque es lo que interesa. La gente debe morir con su verdad, aunque ello le genere problemas.

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