La protesta contra la presencia de Santiago Abascal en A Coruña termina con una batalla campal entre manifestantes y agentes de policía

Abascal A Coruña

Todo apuntaba a que la comparecencia del líder de VOX, Santiago Abascal, en la plaza de María Pita de A Coruña sería convulsa y, efectivamente, así fue. La manifestación «contra el fascismo» convocada para mostrar rechazo hacia el candidato a la Presidencia del Gobierno de un partido al que muchos califican como de extrema derecha, que congregó a unas 5.000 personas, tuvo como triste desenlace un enfrentamiento entre los manifestantes y las fuerzas del orden que se saldó con decenas de heridos (una docena de ellos policías) y con dos personas detenidas.

La tensión ya podía palparse en el ambiente cuando aún faltaba una hora para que Santiago Abascal hiciera acto de presencia. La intervención ante los medios de comunicación del líder de VOX estaba prevista para las 12.30 horas y Galiza Nova, plataforma que agrupa a los jóvenes del Bloque Nacionalista Galego (BNG), y las demás organizaciones convocantes habían citado a sus correligionarios para las 11.30 horas.

Desde el primer momento, los manifestantes corearon consignas contra el fascismo, con mayor o menor carga de violencia dialéctica, y ondearon banderas gallegas independentistas, republicanas, con los colores del colectivo LGTBI y con otros muchos logotipos y símbolos vinculados a la extrema izquierda. La fuerte presencia policial impidió que esos miles a manifestantes antifascistas se acercaran a los simpatizantes de VOX que esperaban al candidato. Fue ese dispositivo de las fuerzas del orden lo que permitió que, aunque entre gritos de protesta, Abascal pudiera hablar ante los periodistas y saludar a los vecinos de A Coruña que le querían expresar su apoyo.

La situación parecía estar controlada hasta que, justo al terminar de hablar Abascal, todo se desmadró. Una primera carga policial ante la actitud hostil de algunos manifestantes derivó en el lanzamiento a los agentes de todo tipo de objetos. Tras una breve tregua, los antifascistas retomaron su ataque y los agentes cargaron de nuevo, hiriendo a dos jóvenes que se encontraban en primera línea, uno de los cuales acabó también detenido.

La protesta se expandió después más allá de la propia plaza, lo que extendió el enfrentamiento entre manifestantes y policías por las calles colindantes. Fue en ese tercer asalto cuando algunos de los antifascistas lanzaron a los agentes piedras, sillas y otros objetos del mobiliario urbano. La violencia de los manifestantes causó numerosos daños materiales y también personales y es que una periodista resultó herida tras recibir el impacto de una piedra y precisó puntos de sutura.

VOX A Coruña Policía
Objetos arrojados a la Policía en la manifestación contra Abascal de A Coruña / Imagen: Jupol

También fueron víctimas de la violencia desplegada por los manifestantes algunos de los simpatizantes de VOX que acudieron al acto. Este fue el caso de un joven que mostró su indignación después de que, según su testimonio, los antifascistas lo insultaran y empujaran «sólo por llevar una bandera española constitucional».

En cuanto a las reacciones políticas, las hubo de lo más diverso: desde la unánime condena desde los partidos de la derecha, hasta las palabras de la candidata de Podemos, Irene Montero, y de varios miembros del BNG, que ensalzaron a los manifestantes como adalides de la lucha contra el fascismo. El Ayuntamiento de A Coruña, con un Gobierno local socialista encabezado por la alcaldesa Inés Rey, expresó su rechazo a la protesta, por considerar que cualquier causa queda deslegitimada cuando se reivindica a través de la violencia.

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