Cinco casos de pacientes que padecen la fiebre del Nilo Occidental y la detección de mosquitos portadores del virus que la provoca han puesto en alerta a varias regiones de Andalucía. Las altas temperaturas, cada vez más elevadas en los meses de verano debido al cambio climático, y la presencia de humedales han favorecido la llegada y proliferación de mosquitos a provincias como Sevilla y Málaga.
Evitar estancamientos de agua dentro del hogar o en las inmediaciones de las zonas habitadas, utilizar repelentes y colocar mosquiteras en las ventanas son tres de las medidas para ponerse a salvo de los mosquitos portadores del virus del Nilo que ha puesto sobre la mesa la Junta de Andalucía, que intensificará las labores de fumigación en espacios que resulten especialmente favorables para que se desarrollen los huevos depositados por los insectos.
Hasta el momento se han detectado, en lo que va de verano, cinco casos de fiebre del Nilo Occidental en Andalucía, todos en municipios de la provincia de Sevilla (Palomares del Río, Villamanrique de la Condesa, La Puebla del Río y Coria del Río). Además, la detección de mosquitos portadores del virus ha llevado a Sanidad a declarar la alerta en una quincena de municipios de las provincias de Sevilla (Almensilla, Aznalcázar, Coria del Río, Constantina, Gelves, La Puebla del Río, Mairena del Aljarafe, Palomares del Río, Villamanrique de la Condesa y Bollullos de la Mitación), Málaga (Fuengirola y Mijas), Jaén (Torredonjimeno), Almería (Pulpí) y Granada (Salobreña).
El último de los casos de virus del Nilo detectado es el de un vecino de Coria del Río que presentó los primeros síntomas de la enfermedad el pasado 17 de julio y al que se le diagnosticó la enfermedad tras una prueba PCR practicada en el Hospital Universitario Virgen del Rocío. Fuentes de la Sanidad andaluza han confirmado que se trata de un caso leve.


