Los vecinos de Santiago de Compostela, hartos de las molestias que generan los peregrinos: «Esto tiene que parar»

El descontento de los vecinos de Santiago de Compostela con las molestias que les generan en su vida diaria las hordas de peregrinos que llegan a la ciudad tras recorrer el Camino no es algo nuevo, pero sus quejas se convierten en virales y desembocan en un gran debate público cada cierto tiempo, casi siempre cuando una imagen o un vídeo que circula por las redes sociales deja patente el ruido y los desórdenes públicos que, en no pocas ocasiones, generan estos turistas tan particulares.

Esto es justamente lo que ha sucedido esta semana con un vídeo compartido por la agrupación política Compostela Resiste en el que se observa a una multitud de jóvenes gritando por una calle de Santiago mientras portan crucifijos y banderas de España y de varias de sus comunidades autónomas. El vídeo se hizo viral, entre otras cuestiones, por las palabras de desesperación de una vecina, a la que se le entiende a la perfección la frase «esto tiene que parar».

El vídeo compartido por Compostela Resiste cosechó una buena ristra de comentarios en redes sociales como Instagram, la mayoría de ellos poniendo el acento sobre el proceso que ha llevado a una ciudad como Santiago de Compostela, otrora una urbe tranquila pese a ser el punto culminante de de un fenómeno tan universal como es el Camino, a convertirse en un parque temático masificado en el que la frontera que separa lo religioso y lo cultural de lo lúdico y festivo es cada vez más difusa.

«Llevo 8 años viviendo en el casco histórico y no sé a quién denunciar, si a la estupidez humana, al Gobierno local que permite estos y otros sinsentidos o al mismísimo Dios por daños y perjuicios psicológicos», comenta @elretornodearmonia en Instagram.

Los residentes reclaman sanciones

Algunos vecinos de Santiago proponen que se impongan multas a los peregrinos más escandalosos, pues creen que sólo si se castigan ciertas actitudes se logrará que los residentes compostelanos recuperen la paz y la tranquilidad en sus vidas. «Multas de 1.000 euros por desorden público. Se acabó la estupidez», escribió como comentario al vídeo @mariofervaz_gal.

Otros sugieren medidas más drásticas y sugieren a los residentes que lancen cubos de agua a los peregrinos que pasen por delante de sus viviendas haciendo ruido. «Que vayan a cantar y a correr dentro de sus iglesias. Si yo llego a vivir ahí, me cansaría de tirarles calderos de agua a esos mierdas», apunta @albi_cores_rcd.

Entre los comentarios de los vecinos de Santiago descontentos que consideren un verdadero escándalo lo que se observa en el mencionado vídeo y en otros similares, se cuelan algunos de personas, quizás peregrinos o turistas que observan la coyuntura desde otra perspectiva, que piensan que lo que ocurre día tras día en la capital de Galicia no es para tanto.

«Sois unos exagerados. Eran las dos de la tarde, no cortamos el paso ni atacamos a nadie. Lo que pasa es que sois todos unos dramáticos que justificáis vuestra amargura criticando a un grupo de jóvenes por ser cristianos. Seguro que no os quejabais de la misma manera cuando compraron regalos en las tiendas en las cuales te sacan un riñón por una pulserita. Dejad de ser unos amargados y apoyad a la gente que quiere conocer el patrimonio español y poder celebrar después de tanto esfuerzo. Esto sólo pasa una vez cada mucho pero os gusta mucho quejaros», criticó la usuaria de Instagram @blancaibanyez.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *