La Deputación da Coruña da un nuevo paso hacia un turismo más sostenible y respetuoso con el medio ambiente con la instalación de un sistema para contabilizar los vehículos que llegan a los accesos del Parque Natural Fragas do Eume en los municipio de A Capela, Pontedeume y Monfero. Proteger la biodiversidad del parque, uno de los espacios más visitados de la provincia de A Coruña por su gran valor ecológico y patrimonial, es el objetivo principal de esta medida.
La instalación del sistema para controlar el acceso de vehículos al parque natural se enmarca dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino Fragas do Eume, promovido por la Deputación da Coruña y financiado a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y con los fondos NextGenerationEU de la Unión Europea.
Ya están instalados en puntos estratégicos de los tres municipios mencionados los sensores de última generación que, mediante un software de gestión avanzada, permitirán a los encargados de cuidar y proteger las Fragas do Eume obtener en tiempo real los datos referentes al número de vehículos que llegan al parque, a las horas en las que existe una mayor afluencia y a otras cuestiones relacionadas con el tráfico rodado en la zona.
Según explica la propia Deputación da Coruña, «la instalación en los tres municipios clave asegura una cobertura integral del perímetro del parque y los datos recogidos por el nuevo sistema servirán para prevenir la masificación en períodos de alta afluencia, optimizar los servicios públicos de emergencias en la zona y establecer líneas estratégicas para un turismo sostenible que dinamice la economía local sin degradar el entorno».
Las Fragas do Eume constituyen el mejor ejemplo de bosque atlántico de toda Europa. Con sus más de 9.000 hectáreas y con su rico ecosistema, este territorio ubicado en la comarca que conforman los municipios de A Capela, As Pontes de García Rodríguez, Cabanas, Monfero y Pontedeume cuenta con la declaración de Parque Natural desde 1997 y atrae a numerosos visitantes que no quieren perderse un escenario que parece sacado de un cuento de hadas. Además de su naturaleza salvaje, cuentan también con valiosos ejemplos patrimoniales de la presencia humana, como el maravilloso monasterio de Caaveiro, que se enclava en el mismo corazón de este bosque.


